Demasiado bonito para ser cierto. Lo que cuidé como oro en
paño se rompió. Era demasiado frágil. Estaba subiendo un peldaño cuando éste
quebró y me caí con él. Ahora me doy cuenta de que estaba soñando despierta.
Era consciente de que podría pasar y que en un día la vida puede dar un giro de
360º. Eso es lo que ha pasado y es doloroso volver a empezar desde el
principio. Empiezo a sentir cómo la soledad vuelve a meterse en mi interior.
Ahora respiro el vacío. Evito conversaciones en las que acaban diciendo “vale”
como modo de decir que me han escuchado ignorando todo el dolor que hay oculto
en cada sílaba que pronuncio. Ahora lo único que comparto es mi silencio. El
silencio será testigo de mis progresos y de mis errores.
Hace mucho tiempo aprendí lo que significa luchar sola
contra algo y me tuve que hacer a la idea de que tendría que hacerlo muchas
veces. Al mismo tiempo aprendí a ser feliz. Éste es el principio del caos,
tendré que volver a renunciar a muchas cosas; pero algún día, con paciencia,
podré volver a tenerlas. Recordar que un día lo conseguiste te da las fuerzas
suficientes para continuar. He ido creciendo como persona: no huyo y ya no
temo. La vida continúa y la esperanza nunca muere.

No hay comentarios:
Publicar un comentario