Te perdí, o tal vez quise perderte. Tal vez me sigas
apreciando, o tal vez ya me guardaste en un cajón; o lo que es peor, tal vez ya
me tiraste a la basura como si un mal recuerdo fuese. Nunca lo llegaré a saber,
o tal vez no quiera saberlo. Tal vez ya me des igual, tal vez la indiferencia
se haya interpuesto entre nosotros dos. Tal vez ya no vea a la misma persona,
tal vez has cambiado lo suficiente como para separar nuestros caminos. Tal vez
fui yo la que cambié y no me di cuenta. Tal vez yo sea la culpable, puede que
tú, tal vez los dos o ninguno. Seguramente no me olvide de ti porque un día
fuiste importante, siempre me acompañará parte de tu esencia. Tal vez algún día
nos volvamos a conocer, siendo como dos extraños que entraron por la misma
puerta a la misma hora, pero nunca será lo mismo. Ojalá te hubieses percatado de
mi presencia tanto como yo de la tuya. Ojalá estuvieses en mi lugar y con tus
ojos azules pudieses contemplar mi perspectiva, o tal vez yo no estuve a la
altura de tus expectativas. Hoy mi cabeza te dejará ir y salir de mis
pensamientos. Mi presencia te abandonó hace tiempo, de repente, pero con
bastantes argumentos. Ya no pisamos el mismo asfalto, me salí del camino
establecido y mis pisadas formarán un nuevo camino que, con el tiempo, otra
persona seguirá. Tal vez no olvide todo lo que me enseñaste, tal vez siempre quiera
recordarlo para ser más fuerte.