Cada año la misma historia. Siempre me entretengo en ver
cuál es el último anuncio del año y cuando el nuevo año empieza siempre es una
tradición escuchar la famosa canción de Mecano Un año más. Acaba un año
y empieza otro, es así como comienza otra nueva etapa. Puede que aparentemente
todo siga igual pero no es así, poco a poco las situaciones van tomando otra
forma, hay amistades que se hacen más fuertes mientras que otras se desvanecen.
Cuida a la gente que quieres y aprecias, aprovecha cada día para aprender algo
nuevo, lucha por tus alocados sueños, sé egoísta cuando sea estrictamente
necesario; y sobre todo, no dejes que nada te cambie, sé tu mismo. Te lo habrán
dicho varias veces, pero aprovecha cada día, porque algún día no volverá a
amanecer. Este año he visto que he podido ayudar a mucha gente con mi historia
y por ello me siento agradecida. A veces es mejor compartir alguna que otra
historia porque puedes ayudar a la persona que tienes al lado. Y hoy me apetece
compartir un pedazo de otra historia.
Tú, has sido realmente valiente al abrir tu corazón, lanzar
un grito desesperado hacia la persona que amas. La vida es riesgo y aunque a
veces el amor no es correspondido, no por ello hay que rendirse, tal vez ésta
no fuese tu oportunidad, llegará algo mejor aunque ahora creas que es
absolutamente imposible. Esto no es una hipótesis, es una afirmación.
Tú, has dado un paso de gigante. Te atreviste a
desencadenarte de las manos de una persona con cara de ángel pero de corazón
negro. Tus cicatrices se han ido curando a base de abrazos y caricias. Estás
empezando una etapa en la cual te veo capaz de comerte el mundo. No te olvides
de quién eres y que lo más importante eres tú.
Tú, has logrado que mi felicidad cada día vaya en aumento. Siempre
me has dado tu mano, la he cogido y la he apretado fuertemente. Siempre me has
apoyado y he aprendido muchas cosas buenas de ti. Además, conseguiste que los
sueños se convirtiesen en realidad. Cuando lloro me abrazas y me besas; y
cuando sonrío, también. Ahora creo que los ángeles de la guarda existen.
Vosotros, para vosotros ni siquiera hay una palabra para
definir lo locos que estáis. Habéis proporcionado risas constantes a este
corazón blindado que poco a poco se está abriendo. Ellos son ese tipo de
personas con las que cada día aprendes algo nuevo, algo totalmente distinto. Llevan
a mi lado muchos años, hemos ido creciendo juntos y he pasado grandes momentos
de mi vida junto a ellos.
Vosotras, con ellas pasé de un Bonjour a un J’ai
besoin de toi en unos pocos meses. Siempre intercambiáis un beso por un
abrazo, muchas veces sin razón aparente, sólo porque el corazón lo pide.
Decidimos mantenernos juntas y convertirnos en una y de momento lo estamos
cumpliendo, nunca ha habido un Au revoir. Reírnos sin saber por qué y
disfrutar de ese momento, eso es lo que más me gusta.
Vosotros, que hace poco que estáis en mi vida, personas con
las que nunca te falta una sonrisa y con las que siempre acabo llorando de
risa. Siempre que he tenido un mal día sin ellos saberlo, han sido capaces
hacerme olvidar mis problemas por un instante y hacerme reír.
Cada amigo, una historia diferente. Todas estas personas
tienen algo en común: siempre estarán en mi corazón. Soy consciente de que
puede que algún día nos separemos pero siempre me quedaré con los buenos
momentos que viví con ellos. Hoy brindo por la amistad, por aquellos que
estuvieron y ya no, por aquellos que siguen estando y por los que hace poco
están a mi lado. El número 13 no me da miedo, de hecho, para mí es un buen
número. Este año ha sido un año muy duro en todos los ámbitos, pero aún así, no
hemos perdido la sonrisa porque tratamos de encontrarla por cualquier rincón.

