sábado, 29 de junio de 2013

Mirrors...*



Demasiado bonito para ser cierto. Lo que cuidé como oro en paño se rompió. Era demasiado frágil. Estaba subiendo un peldaño cuando éste quebró y me caí con él. Ahora me doy cuenta de que estaba soñando despierta. Era consciente de que podría pasar y que en un día la vida puede dar un giro de 360º. Eso es lo que ha pasado y es doloroso volver a empezar desde el principio. Empiezo a sentir cómo la soledad vuelve a meterse en mi interior. Ahora respiro el vacío. Evito conversaciones en las que acaban diciendo “vale” como modo de decir que me han escuchado ignorando todo el dolor que hay oculto en cada sílaba que pronuncio. Ahora lo único que comparto es mi silencio. El silencio será testigo de mis progresos y de mis errores.

Hace mucho tiempo aprendí lo que significa luchar sola contra algo y me tuve que hacer a la idea de que tendría que hacerlo muchas veces. Al mismo tiempo aprendí a ser feliz. Éste es el principio del caos, tendré que volver a renunciar a muchas cosas; pero algún día, con paciencia, podré volver a tenerlas. Recordar que un día lo conseguiste te da las fuerzas suficientes para continuar. He ido creciendo como persona: no huyo y ya no temo. La vida continúa y la esperanza nunca muere.


sábado, 22 de junio de 2013

Parte de mi vida...*

Cuando miro un objeto siempre aprecio el valor sentimental que tiene para mí. Me parece increíble que tantos objetos puedan simbolizar tantas cosas y fijar tantos recuerdos. Cada vez que salgo del tren, cojo el periódico y miro la sección de pasatiempos. Cada vez que me compro una napolitana, como un bocadillo de Nocilla o chucherías. Cada vez que me siento en aquel banco en esa rotonda cuadrada. Cada vez que veo un tablero de parchís. Cada vez que veo una foto de un dodo o de un cerdo. Cada vez que leo un texto en francés. Cada vez que tarareo una canción, te la pego o la continúas. Cada vez que veo Los Simpsons. Cada vez que busco un diccionario. Cada vez que paseo y contemplo esa pared que me dedicaste. Cada vez que busco ese país en mi globo terráqueo. Cada vez que paso por delante de ese instituto o de esa universidad. Cualquiera que no me conozca lo suficiente y esté leyendo esto creerá que sólo son un montón de cosas sin sentido. Para mí no son sólo acciones o cosas, cada vez que veo o hago algunas de estas cosas sonrío e incluso a veces me río. Todo esto eres tú, un cúmulo de sentimientos que puedo guardar en objetos. No estás físicamente, pero que no te quepa duda, te recuerdo cada día. 

sábado, 8 de junio de 2013

Hoy es mi Renacimiento...*

Se ha abierto una nueva puerta. Feliz, por lo menos de momento. Hoy ha sido un gran día y lo celebraré por medio de palabras. Dormí con las ventanas abiertas y el aire que respiro hoy es esperanza y superación. La vida me ha vuelto a brindar una oportunidad, una oportunidad que me permite estar más cerca de tocar el cielo. Mi esperanza vuelve a renacer y resurjo de mis cenizas.  Hoy veo que dentro de mis límites la vida tiene miles de regalos para mí. Hoy me ha dado uno que nunca desperdiciaré y nunca olvidaré.

Por otro lado, en un día me enfrentaré a uno de mis mayores temores. Aparte de esperanza y superación también siento presión, miedo y vergüenza. He dado lo mejor de mí en todo momento y espero que merezca la pena. Hoy el sentimiento de superación gana al miedo, aunque en muchos momentos el miedo ha sido el vencedor. Me quiero demostrar a mí misma de que soy capaz, de que puedo tomar las riendas, de que puedo superarme a mi misma. Siempre he sido objetiva y estoy viendo las dos caras de la moneda. En las dos caras de la moneda veo valentía por cumplir un sueño, pero si las comparo veo que una es cumplir un sueño y la otra es decepción. Pero, ¿sabes qué? A partir de hoy guardaré en mi bolsillo una cita que un poeta un día escribió y no quiero olvidar: “El más terrible de todos los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza muerta”.

Un día después te puedo contar que nunca olvidaré cómo subí al escenario mientras mis piernas temblaban, llegó un momento en el que pensé que podría llegar a caer. Mi cabeza me recordaba: “Te has esforzado mucho, puedes hacerlo. Ésta es tu oportunidad”. ¿Cómo salió todo? Creo que logré sorprender a muchos de ellos. Muchos compañeros me felicitaron, por lo que creo que tuvo algo de éxito. Puede parecer una tontería, pero tras haberme enfrentado a la timidez y a la inseguridad, por dar la cara y enfrentarme a mis problemas he aprendido mucho. Ayer rompí una gran barrera que tenía en mi interior, he conseguido dar un paso más. He cumplido un propósito de todos los que tenía y sigo teniendo. Mi esperanza sigue viva para hacer cualquier cosa que me proponga. Sí, puede que las siguientes veces fracase, pero siempre recordaré que un día conseguí superarme. Hoy agradezco la oportunidad que me dieron mis compañeros para dar este paso, tuvieron fe en mí y gracias a ellos ahora tengo más fe en mí.


Un mismo texto escrito en dos días distintos. Comparación de sentimientos y de emociones del antes y el después para siempre recordar cómo fue este viaje. En dos días han ocurrido dos cosas muy buenas en mi vida que no quiero olvidar y he querido compartir. Doy las gracias a todos mis amigos por ayudarme a ensayar y por haber estado a mi lado cuando lo he necesitado. Doy gracias a todos mis compañeros por brindarme esta oportunidad, espero que estéis satisfechos del trabajo que he realizado.