martes, 15 de abril de 2014

Hang in there baby...*

Dejaba los segundos correr sin saber que estos nunca volverían. Siempre las mismas cosas rondaban por su mente sin saber que aún le quedaban muchas cosas buenas por descubrir: nuevas esencias, nuevos paisajes, nuevas experiencias y nuevas compañías. Ella pensaba que todo ocurría por una razón porque su vida se lo había demostrado. Algo duro tuvo que ocurrir para que despertara. Ocurrió hace demasiado tiempo pero ya empieza a visualizar la razón por la cual ocurrió. Ha tenido que pasar casi una década para encajar todas las piezas del puzzle. Aprendió lo que es el amor propio y aprendió que a veces no hay respuestas a todas las preguntas. Pudo ver quién la quiere tal y como es mientras otros desaparecieron. A veces sacrificó sus propias lágrimas para que las de otros no cayeran. Pudo vivir en su propia piel que cualquier cosa puede pasar pero que también se puede mejorar siendo muy paciente. Aún la queda mucho por aprender porque sabe que esto acaba de comenzar. Como en todas las vidas, habrá muchos altibajos pero no hay mejor sentimiento que superarlos. Ahora disfruta de esta lluvia de segundos. Le gusta jugar con los charcos, se empapa y se divierte porque sabe que un día dejará de llover segundos.