_ ¡Enhorabuena!
_ ¿Enhorabuena?, ¿por qué?
_ Porque sé que ayer tuviste que ir a jugar una partida
contra el Azar y ganaste. Sé que tenías miedo pero lo conseguiste.
_ En realidad el Azar me dejó ganar, por desgracia hay cosas
que se nos escapan de las manos. El ser humano no es capaz de controlar todas
las situaciones. El azar lo sabía, por eso me dejó ganar.
_ ¿Pero el Azar te dijo algo?
_ Sí, que hay veces que nos merecemos una segunda
oportunidad y me la dio. Me la dio porque me he esforzado mucho durante estos
años; pero también me dijo que caminase con cuidado porque cualquier día éste
podría desaparecer.
_ ¿Te duele?
_ ¿El qué?
_ El hecho de que el Azar te haya dejado ganar.
_ Siempre me ha molestado que el Azar sea responsable de
muchos sucesos. Soy consciente del papel que ocupa el Azar en mi vida, en esta eterna
lucha específicamente ocupa el 100%. Aún así seguiré luchando porque sé que el
Azar también lucha contra sí mismo para poder controlarse y ser libre. Así que no
me duele, ganando yo o perdiendo él, ambos luchamos por lo mismo. En realidad,
él y yo somos uno.
_ Me prohibiste entrar en esa lucha, cada día entiendo más
por qué. Luchar contra uno mismo es cosa de uno. Sigue luchando, creo en ti.
_ Gracias, tu siempre creíste más en mi de lo que yo siempre
creí en mi misma.
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