sábado, 11 de mayo de 2013

Challenges…*


Cuatro desafíos me encuentro ahora en mi camino. Por ahora siento que todo va bien, pero sé que no tengo que bajar la guardia. Ya han sido cinco las veces que lo he intentado y siempre en la última prueba he caído. Cada vez que superas una prueba alguien grita ¡Desafío superado! Ahora empieza la partida de nuevo. Esta vez no pediré ayuda, si tengo que perder, que sea por mi propio pie. Esta vez voy a olvidar todo el daño que he sufrido y voy a continuar como si nunca me hubiesen herido. ¡Primer desafío superado! Ahora me estoy enfrentado al segundo. Sigo sola, sin necesitar la ayuda de nadie. A veces hay tormenta y me resguardo debajo de un puente. En este momento tengo muchas cosas en las que pensar. Cuanto más pienso más me hundo. Ahora suspiro y digo: “Encantada de conocerte”, de tanto pensar he logrado volver a conocerme. ¡Segundo desafío superado! Nubes tormentosas empiezan a disiparse. Por el momento no he conseguido ver la luz del sol, vivo en una eterna noche. Cielo despejado lleno de estrellas y una hermosa luna llena. Dormía y me despertada. Seguía siendo de noche. Mi esperanza es que vuelva a amanecer. Volví a recordar la razón por la que decidí poner la dirección de este blog. “Siempre mira el lado bueno de las cosas”. Volvió a amanecer, aún había esperanza. ¡Tercer desafío superado! Empieza a temblar el suelo. Un pequeño temblor que luego se convirtió en terremoto. No me siento segura pisando este suelo, no hay equilibrio, no hay estabilidad. Fijé la mirada a un rascacielos que empezaba a resquebrajarse. Empecé a huir. En cuanto empecé a correr me di cuenta de que el edificio que había enfrente de aquel rascacielos no se movía. Era como si en ese edificio nunca hubiese habido ningún temblor. Sin pensar en nada más me limité a correr como si no hubiera mañana, hasta que caí en la cuenta de que el terremoto no era real. El miedo se estaba apoderando de mí creando una realidad paralela. ¡Cuarto desafío superado! Por fin gané la partida. Hacía demasiado tiempo que no lloraba de tanta alegría y orgullo. Olvidar lo que ha ocurrido, volver a conocerse, mirar el lado bueno de las cosas y no dejarse vencer por el miedo, esas eran las claves. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario