Cuatro desafíos me encuentro ahora en mi camino. Por ahora siento
que todo va bien, pero sé que no tengo que bajar la guardia. Ya han sido cinco las
veces que lo he intentado y siempre en la última prueba he caído. Cada vez que
superas una prueba alguien grita ¡Desafío superado! Ahora empieza la partida de
nuevo. Esta vez no pediré ayuda, si tengo que perder, que sea por mi propio
pie. Esta vez voy a olvidar todo el daño que he sufrido y voy a continuar como
si nunca me hubiesen herido. ¡Primer desafío superado! Ahora me estoy
enfrentado al segundo. Sigo sola, sin necesitar la ayuda de nadie. A veces hay
tormenta y me resguardo debajo de un puente. En este momento tengo muchas cosas
en las que pensar. Cuanto más pienso más me hundo. Ahora suspiro y digo: “Encantada
de conocerte”, de tanto pensar he logrado volver a conocerme. ¡Segundo desafío
superado! Nubes tormentosas empiezan a disiparse. Por el momento no he
conseguido ver la luz del sol, vivo en una eterna noche. Cielo despejado lleno
de estrellas y una hermosa luna llena. Dormía y me despertada. Seguía siendo de
noche. Mi esperanza es que vuelva a amanecer. Volví a recordar la razón por la
que decidí poner la dirección de este blog. “Siempre mira el lado bueno de las
cosas”. Volvió a amanecer, aún había esperanza. ¡Tercer desafío superado! Empieza
a temblar el suelo. Un pequeño temblor que luego se convirtió en terremoto. No
me siento segura pisando este suelo, no hay equilibrio, no hay estabilidad. Fijé
la mirada a un rascacielos que empezaba a resquebrajarse. Empecé a huir. En
cuanto empecé a correr me di cuenta de que el edificio que había enfrente de
aquel rascacielos no se movía. Era como si en ese edificio nunca hubiese habido
ningún temblor. Sin pensar en nada más me limité a correr como si no hubiera
mañana, hasta que caí en la cuenta de que el terremoto no era real. El miedo se
estaba apoderando de mí creando una realidad paralela. ¡Cuarto desafío
superado! Por fin gané la partida. Hacía demasiado tiempo que no lloraba de tanta
alegría y orgullo. Olvidar lo que ha ocurrido, volver a conocerse, mirar el
lado bueno de las cosas y no dejarse vencer por el miedo, esas eran las claves.
No hay comentarios:
Publicar un comentario