¿Quién te hace reír y quién te hace llorar? Probablemente
las personas que te hacen reír también te hacen llorar, es parte de querer a
una persona. Cuando de verdad no quieres a una persona te hace sentir
indiferencia. Muchas veces para ayudar a una persona busco mi cuaderno del
pasado, un cuaderno normal y corriente sin ninguna clase de florituras en la
tapa. Es un cuaderno que tengo escondido en un lugar donde nadie pueda
encontrarlo por el contenido que hay en él; creedme, nunca podríais adivinar
dónde está. En él se recoge toda mi historia. Para ayudarte, arranco algunas
hojas de aquel doloroso cuaderno para que las leas y veas que esas páginas las
escribí yo una vez, que es parte de mi pasado, una lección que aprendí y que la
anoté para no olvidarla nunca. Ahora esas hojas te las doy a ti para que veas
que me identifico contigo, que te comprendo y para que leas cómo salí de ese
problema.
Quiero que te des cuentas de que hay una solución y de que
no estás solo. Me duele recordar la existencia de ese cuaderno pero no quiero
quemarlo porque sé que me será útil siempre; si no es útil para mí, lo será
para ti. No te sientas culpable si ves que una lágrima se desliza por mi
mejilla; eso es porque hay veces en las que recuerdo el contenido y no puedo
evitar derramar alguna. Ese pasado, aunque lo olvidé para salir hacia adelante,
siempre formará parte de mí y no puedo cambiarlo. A cambio, me regalaste unas
bellas palabras que siempre las tendré en mi cabeza porque sé que eres capaz de
cumplirlas. Nunca me olvidaré de aquella noche en la que me miraste a los ojos,
me secaste las lágrimas y me dijiste “Siempre voy a estar a tu lado” y yo te
respondí: “Ojalá mañana me dijeses lo mismo para volver a darte la misma
respuesta”.
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