¿Quién se ha tragado mis palabras? Ahora son palabras mudas
que se esconden en mi boca y hacen un nudo en mi garganta. La frase que escucho
constantemente en mi mente es un “quiero, pero no puedo” porque la gente
siempre critica sin saber y los prejuicios siempre estarán allí. Por otro lado,
el egocentrismo está a la orden del día, mis oídos te escuchan pero tus oídos
se taponan cuando detectan la melodía de mi voz. No sé por qué preguntas “¿Qué
tal?” si en realidad la respuesta no te interesa. En esos momentos decido
silenciar mis palabras. Decido silenciarme porque no te necesito y tú a mi
tampoco. Valgo más que tú. Sigo a mi corazón y te digo Adiós. Algún día te
darás cuenta de tu egocentrismo y de tu egoísmo. Para cuando te des cuenta ya
será tarde porque ya te habré dejado una nota diciendo “no volveré”. Voy
perdiendo toda la fe en ti, pero la culpa es mía, debería haber callado antes
de contarte el mayor de mis secretos. Éste es el peor secreto guardado de toda
la historia, lo sé, pero mientras sufro, no te preocupes porque todo pasará.
Seguro que tú también te darás cuenta de que no me necesitas. Gracias por todo,
tal vez me mostrarte la mayor lección de toda mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario